Mareos y Pérdida de Conciencia al Correr

Sentirse mareado durante la carrera es un fenómeno desagradable que puede sucederle a cualquiera. Si experimentas un ligero mareo durante el entrenamiento, puedes determinar la razón por la que ocurre para influir de alguna manera en ella.

El mareo durante la carrera puede variar desde una irritación leve hasta una inestabilidad grave, que puede afectar la calidad de tu entrenamiento o el disfrute después del mismo.

Este estado puede acompañarse de múltiples síntomas, como la sensación de perder el equilibrio, visión borrosa, náuseas, sensación de pesadez o flotación de la cabeza, o debilidad. Los síntomas pueden manifestarse repentinamente durante o después de correr o aumentar gradualmente.

Principales causas del mareo durante la carrera

1. Caída de la presión arterial

Si experimentas un mareo repentino o mareo inmediatamente después de correr particularmente intenso, la causa puede ser la baja presión arterial.

Durante la carrera, tus sistemas cardiovascular y muscular se contraen activamente, transfiriendo sangre de las extremidades inferiores de vuelta al corazón y a otras partes del cuerpo, especialmente al cerebro. Cuando disminuyes repentinamente la intensidad o te detienes, tu corazón y músculos regresan rápidamente a su ritmo habitual, lo que reduce la circulación y conduce a mareos o debilidad.

Aunque no siempre es posible prevenir una caída en la presión arterial, puedes hacer que la caída repentina sea más gradual. Para ello, transición gradualmente de una carrera intensa a una más tranquila, y también transición suavemente a caminar en lugar de paradas abruptas.

Dale a tu cuerpo suficiente tiempo para regresar gradual y lentamente a un estado normal de reposo.

2. Deshidratación

Las náuseas y el mareo son síntomas de deshidratación. Además de perder líquidos, también pierdes electrolitos, especialmente sodio, que ayuda a mantener el equilibrio hídrico y el correcto funcionamiento del cuerpo. Un desequilibrio de electrolitos también puede causar mareos.

La mejor manera de prevenir la deshidratación es beber mucha agua a lo largo del día. Además, bebe uno o dos vasos de agua una hora antes de salir a correr.

Además, no olvides llevar agua contigo en entrenamientos largos, especialmente durante entrenamientos en el calor. Intenta beber unos 200-300 ml cada 30 minutos.

3. Nivel bajo de azúcar en la sangre

La comida es energía, y si saltas comidas, no tendrás el combustible necesario para el esfuerzo requerido. Correr con el estómago vacío significa que corres el riesgo de quedarte completamente sin energía alrededor del segundo kilómetro y experimentar todos los efectos del mareo o incluso desmayarte.

Si no tienes diabetes, prevenir esto es fácil, simplemente come adecuadamente en el momento adecuado.

En lugar de hacer ejercicio con el estómago vacío, come una comida ligera que incluya carbohidratos (cereales, pan integral y productos de pasta).

4. Respiración incorrecta

Si tiendes a contener la respiración o usas una respiración superficial durante la carrera, es posible que tu corazón no bombee suficiente sangre rica en oxígeno al cerebro.

La respiración durante la carrera debe ser rítmica, respira profundamente, trata de inhalar con los músculos abdominales. Para estar seguro, mantén un ritmo conversacional. Esto significa que deberías poder hablar mientras corres sin quedarte sin aliento. Si ya no puedes controlar tu respiración durante la carrera, reduce la intensidad de tu entrenamiento o detente para descansar y recuperarte. También puedes sincronizar tu respiración con tus pasos mientras corres.

Ignorar el mareo puede llevar al desmayo.

Ambos en sí mismos no son peligrosos, pero desmayarse mientras corres puede llevar a lesiones. Incluso un mareo repentino mientras corres a altas velocidades puede llevar a una pérdida de equilibrio y una caída al suelo. Dependiendo de tu entorno y la velocidad de tu carrera, puedes golpearte la cabeza, torcerte un tobillo o rasparte las rodillas y los codos.

Si estás corriendo y comienzas a sentir que puedes perder la conciencia, detente inmediatamente y siéntate. Esto ayudará a reducir el riesgo de sufrir una lesión grave debido a una caída repentina.

Para protegerte en tales situaciones, usa pulseras ID, que tienen la información de contacto necesaria para obtener ayuda o servicios médicos. Las pulseras ID son una solución que puede salvar tu vida si alguna vez te conviertes en víctima de circunstancias imprevistas. En tales casos, la pulsera hablará por ti si no puedes.




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